En el contexto actual de múltiples crisis a causa de la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19), el Compromiso de Santiago1, adoptado por los Estados miembros de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL) en la XIV Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe en 20202, cobra especial relevancia como herramienta regional para abordar
las causas estructurales de la desigualdad de género e impulsar políticas de respuesta a la pandemia a
corto, mediano y largo plazo.