El pasado 6 de febrero, el equipo de INVENEO conformado por Bob Marsh y Joel Pliskin arribó a Ecuador, para viajar junto al equipo de Equitable Origin a la provincia de Zamora Chinchipe en la Amazonía ecuatoriana. El objetivo de este viaje de campo fue conocer la situación de conectividad en tres comunidades Shuar seleccionadas por la Federación Provincial de la Nacionalidad de Shuar de Zamora Chinchipe (FEPNASH-ZCH), para evaluar la posibilidad de implementar un proyecto piloto de conectividad en la zona.
INVENEO es una organización sin fines de lucro que trabaja hace más de 15 años en numerosos lugares de África, Haití y el sur de Asia, dónde se utilizan conexiones inalámbricas punto a punto para llegar a comunidades remotas que actualmente están fuera del alcance de conexiones directas, como la fibra óptica. Esta solución utiliza equipos listos para usar y señales WiFi de largo alcance, para crear una conexión entre el pueblo y una torre celular cercana. El costo es mucho más bajo que el Internet satelital y brinda un mejor servicio, incluyendo la capacidad de usar aplicaciones en tiempo real como WhatsApp.

Cómo se evidenció durante la pandemia del COVID-19, el acceso a Internet se convirtió en una necesidad de primera línea para poder obtener información sobre el desarrollo del virus e indicaciones de protección. Asimismo, el acceso a Internet fue fundamental para comunicarse con la familia y educarse a través de los diferentes planes nacionales de educación virtual desplegados durante la pandemia. No obstante, como resultado del informe especial “Situación de la conectividad al Internet y otros medios de comunicación de los Pueblos Indígenas” elaborado por Equitable Origin se pudo evidenciar que solo el 11,6% de los Pueblos Indígenas en Ecuador tienen acceso a Internet, lo que significa que existe una gran brecha en cuanto al acceso a la comunicación y la información, que es un derecho constitucional y humano.
El Internet en el Alto Nangaritza

Como parte del viaje de campo el equipo visitó las comunidades de Nankais, Yawi y Shaime. Estas últimas se encuentran ubicadas en el Alto Nangaritza, al borde de la frontera con Perú. Se trata de zonas de difícil acceso. Sorprendenetemente, el equipo evidenció que a pesar de estas características, todas las comunidades contaban con al menos un punto de acceso a Internet satelital. Si bien esto permite el acceso a Internet a las comunidades, se trata de un modo de conexión que no satisface las necesidades de la nacionalidad Shuar. Principalmente porque se trata de una conexión con una latencia que imposibilita la comunicación a tiempo real y reduce la velocidad de la misma. Es decir, a falta de un mejor servicio y debido a la necesidad e importancia de la conexión a Internet, los Shuar realizan un gasto significativo por un servicio deficiente.
Esto afecta principalmente a las escuelas y sus docentes ya que al no contar con una conexión estable a Internet tienen que valerse de sus propios recursos para poder asistir a las capacitaciones virtuales y presentar los reportes solicitados por el Ministerio de Educación. En las entrevistas realizadas se señaló que los docentes se movilizan hasta 3 horas para poder acceder al servicio. Asimismo, el problema de la velocidad de Internet limita el acceso a las clases virtuales ya que se trata de un servicio que no todas las familias pueden costear o si pueden rentar el servicio por un tiempo limitado, no cuentan con los equipos que les permitan utilizar la conexión adecuadamente.
Una hipótesis para la desigualdad en el acceso se podría explicar con la presencia de la explotación minera formal, informal e ilegal. La explotación minera -de oro principalmente- se ha convertido en una de las principales fuentes de ingreso de estas comunidades. Las familias que se dedican a su explotación cuentan con los recursos suficientes para costear una conexión satelital individual. Si bien las comunidades son conscientes de las consecuencias ambientales y de la afectación a su salud por esta actividad a largo plazo, la explotación minera es uno de los pocos ingresos económicos con los que los Shuar de esta zona sustentan su vida.

No obstante, varios entrevistados, incluido Washington Tiwi, presidente de la FEPNASH-ZCH señalaron al Internet como una oportunidad de poder competir con la minería a través de la transformación y comercialización de sus productos tradicionales como la vainilla. Un proyecto denominado Awa Shuar que busca revalorizar el conocimiento ancestral de esta nacionalidad amazónica y que puede beneficiarse profundamente de una conexión estable a Internet.
Por último, otro hallazgo importante durante la visita de campo fue conocer de primera mano los problemas que enfrentan las mujeres durante la pandemia relacionados a la violencia doméstica. Como comentó Nancy Chinguñi, lideresas de la FEPNASH-ZCH, la falta de una conexión estable y en tiempo real imposibilita la implementación de protocolos comunitarios de manejo de estas problemáticas, así como impide la denuncia de estos hechos a las autoridades correspondientes.
En ese sentido, los hallazgos de este viaje permitieron al Equipo de INVENEO y Equitable Origin diseñar una propuesta de conexión comunitaria. Esta será co-construida con la comunidad de acuerdo a sus necesidades. Además, contar con una conexión a internet no asegura el aprovechamiento de su potencialidad. Es por eso que uno de los componentes más importantes de la propuesta que INVENEO ha llevado a cabo en diferentes partes del mundo es el de entrenamiento y desarrollo de capacidades. Para esto la propuesta contará con el apoyo de la Universidad de las Fuerzas Armadas (ESPE) y otras instituciones que contribuyan a generar contenido accesible por medio de la conexión comunitaria que fomente el desarrollo social y económico de estas comunidades. Para esto, el CEFO Indígena es una herramienta fundamental ya que buscamos que sea el referente principal de estas comunidades para poder informarse y aprender sobre sus derechos, continuar con su formación académica, defender su salud, territorio y poder ejercer sus derechos plenamente.
Próximos pasos
La información recolectada durante la visita de campo sirvió para presentar la iniciativa a la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) quienes acogieron con gusto la propuesta. En los siguientes meses el trabajo del equipo de INVENEO y Equitable Origin se concentrará en desarrollar junto a las comunidades un modelo sostenible de gestión de la conexión a Internet y establecer la mejor solución técnica para establecer la conexión en los centros comunales, escuelas y el centro de cómputo que forma parte de la propuesta. Confiamos en que el éxito de este proyecto piloto permitirá a las comunidades indígenas en la región amazónica de Ecuador mejorar los resultados de salud, educación, bienestar económico y la resiliencia a los efectos del cambio climático e industrias extractivas en su territorio.
