
Blog final como parte del curso virtual “Herramientas para la Comunicación como impacto” los estudiantes desarrollaron blogs sobre una variedad de temas incluyendo salud, COVID-19, conectividad e internet.
El COVID- 19 ha detenido el mundo, las grandes empresas han cerrados y las ciudades se han confinado. Sin embargo, las comunidades indígenas siguen movilizándose entre campo y ciudad como siempre lo han hecho. En México las comunidades indígenas Xpujil, La Moza, Valentín Gómez Farias, enfrentan un problema mayor: el abastecimiento de agua. Las promesas gubernamentales aumentaron durante 2020 informando que traerán agua de los manantiales, fuentes o mantos freáticos de agua del municipio de Candelaria, pero nada se cumple hasta el momento. Mientras tanto, las comunidades no cuentan con agua para aplicar los hábitos de limpieza que son vitales para combatir y prevenir el coronavirus.
El agua siempre ha sido un elemento esencial para la población ya que está presente en todas las actividades cotidianas de nuestro día a día. La utilizamos para beber, limpiar, cocinar o para la higiene personal.
Además, el agua es fundamental para la prevención de enfermedades. En medio de una pandemia, como la de Covid-19, el agua cobra una gran importancia, porque hasta hoy las únicas formas de combatir la pandemia son el aislamiento y el lavado de las manos.
Pero en Calakmul no hay agua, han perforado 250 metros de profundidad y no se ha encontrado agua, y si se encuentra, ésta no es apta para consumo humano debido a su alta contaminación de yeso. Por lo regular se bombea agua cada 15 días en las comunidades que cuentan con acceso a agua potable, si se tiene suerte te pueden bombear agua dos veces por semana. Esta problemática afecta hasta los hoteles más caros de Xpujil que se han quedado sin agua, causando enojo de sus turistas. Pero ¿A las comunidades no causa enojo? Don Alfredo, miembro de Nuevo San José, una comunidad que se encuentra a 60 km de la cabecera municipal, indicó que muchas ONG han implementado proyectos para captar agua de lluvia, pero como no llueve seguido no ha funcionado tan bien como se esperaba. Entonces, las comunidades deben esperar a que el agua potable llegue a través de las tuberías, que por lo regular se rompen o se roban las piezas, y eso hace que el agua llega cada 15 días.
Por su parte, la directora de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) no responde, y si lo hace su discurso entra en contradicción ya que menciona que existen tres acueductos que hoy no funcionan correctamente.
“¿Quién nos engaña o dice la verdad? No se puede resolver el problema del agua con 5 pipas o con transporte por un año y equipo usado que proporcionó CONAGUA al municipio. Aunado a este problema no han resuelto como se les va a dar el servicio de agua a los hoteles, restaurantes. ¿Quién tendrá preferencia para abastecerse de agua, los turistas o las poblaciones indígenas que tenemos décadas de vivir en la región?”, indican desde la organización CRIPX.
Escrito por: Nicolás Arcos – Comunicador de la CRIPX