Escalada, bosque y conectividad comunitaria en Secoya Remolino
En la comuna de Siekoyaa Remolino ubicada a orillas del río Aguarico provincia de Sucumbíos, escalar árboles no es solo una actividad técnica, es una práctica profundamente ligada al territorio, al bosque y a las formas de organización comunitaria que, con el tiempo, se han ido entrelazando con la red de internet comunitaria que hoy conecta a familias que viven dispersas a lo largo del río Putumayo.
Escalar para recolectar, observar y aprender
Tradicionalmente, escalar árboles ha estado vinculada a la recolección de frutos de árboles y palmas como el Morete (Mauritia flexuosa), una práctica que requiere primeramente, reconocer al árbol o a la palma junto con su entorno, que se traducen en conocimientos y habilidades transmitidas entre generaciones (padres a hijas e hijos). Aunque, en los últimos años, esta técnica se ha fortalecido y ampliado su alcance.
El equipo de escaladores de árboles comunitarios Këna’putiyo (Facebook y Instagram ) de la comuna Remolino utiliza la escalada como una herramienta cotidiana para el cuidado del territorio, el fortalecimiento comunitario y la transmisión de conocimientos (Video).
Actualmente, los y las escaladoras suben a los árboles principalmente para recolectar frutos, los cuales son utilizados en la preparación de jugos y otros alimentos, contribuyendo a la autonomía alimentaria de la comunidad, y para generar una fuente sostenible de ingresos económicos. Por otro lado, la escalada cumple un rol estratégico en el fortalecimiento de la red comunitaria de internet. Los árboles funcionan como puntos clave para apoyar la instalación de antenas para la ampliación de la red de internet comunitaria, permitiendo que la conectividad llegue a más familias que viven en zonas alejadas dentro del territorio.
De manera complementaria, el equipo también utiliza la escalada de árboles para instalar cámaras trampa en diferentes estratos del bosque: soto bosque , medio y dosel ; con el fin de realizar monitoreo de fauna asociada a los árboles Este trabajo permite observar especies que normalmente no se ven desde el suelo y así se puede comprender mejor qué animales habitan el territorio y cómo se relacionan con los árboles. Los escaladores esperan que con el tiempo las imágenes,videos (Video Cámara Trampa), y registros, se conviertan en una herramienta educativa fundamental, para que la vida silvestre sea estudiada en las escuelas, involucrando de esta manera activamente a niños y niñas dentro de los procesos de educación propia.

La escalada de árboles practicada por Këna’putiyo une: alimentación, conectividad, monitoreo territorial y educación, demostrando que los árboles no solo sostienen la vida del bosque, sino también los procesos comunitarios que cuidan y defienden el territorio.
Árboles que sostienen redes
La relación entre la escalada de árboles y la conectividad surge de manera orgánica. En un territorio donde no existen postes eléctricos, ni torres convencionales, los altos árboles amazónicos se transforman en aliados inesperados: verdaderos pseudopostes naturales que permiten instalar antenas y extender la señal de la red de internet comunitaria (Videos).
Gracias a estas intervenciones, personas que forman parte de la comunidad, pero viven en zonas más alejadas pueden acceder al servicio, fortaleciendo la comunicación, la educación y la organización local. Cada ascenso es, en ese sentido, un acto de infraestructura comunitaria, construido desde el conocimiento del bosque y no en contra de él.
Los árboles dejan de ser solo un punto de acceso vertical y se convierte en un observatorio vivo del territorio.
Liderazgos que se forman en equipo
El equipo de escalada de árboles está conformado por 3 hombres y 2 mujeres de diferentes edades, lo que ha permitido la formación de nuevos liderazgos comunitarios (Video). La escalada exige confianza, coordinación y cuidado mutuo: nadie sube solo, nadie decide solo.
Este proceso ha sido fortalecido con el acompañamiento de la Fundación Big Canopy (Enlace), que no solo provee equipos especializados, sino que también impulsa procesos de capacitación con enfoque cultural. Las formaciones no se limitan a la técnica: abordan preguntas esenciales como ¿por qué escalar?, ¿cómo elegir árboles adecuados? Y ¿cómo proteger a aquellos árboles antiguos?, que sostienen el equilibrio del bosque (Video).
Un ecosistema que se entrelaza
La experiencia de los escaladores de árboles Këna’putiyo nos enseña que la conectividad comunitaria no se construye solo con cables y antenas, sino con personas, saberes y prácticas territoriales. La escalada de árboles articula recolección, monitoreo, educación y tecnología, demostrando que es posible pensar la innovación desde el bosque y no al margen de él. Aquí, escalar es también:conectar, cuidar y proyectar el territorio hacia el futuro, sin dejar de honrar su pasado.