Fuego, arcilla y territorio: la cerámica Siekopaai como expresión de autonomía energética

Módulo 2: Energía y Cerámica del Plan de Educación Digital «Deo´o Koka»

Elaborada por: Pablo Yépez y Yadira Ocoguaje.

Antes de hablar de transición energética en la Amazonía, vale recordar que para los pueblos indígenas este proceso no comenzó con los paneles solares ni con los vehículos eléctricos. Para los Siekopaai, la historia de la energía es mucho más antigua y profunda, y está estrechamente conectada a su cultura, territorio y forma de vida.

Las 3 reuniones sobre energía y cerámica lideradas por Yadira Ocoguaje, maestra ceramista Siekopaai, invitan precisamente a reflexionar sobre esta larga historia. Lo que hoy llamamos transición energética podría ser, para los Siekopaai, la cuarta gran transición de su existencia.

La primera transición comenzó con el fuego. Según la tradición Siekopaai, fue Ñañe Paaina, el ser creador y transformador, quien entregó el fuego a los primeros seres humanos. Con él aprendieron a cocinar, a transformar los alimentos y a vivir en comunidad. Al mismo tiempo, las antiguas maestras enseñaron a las mujeres a recolectar arcilla y elaborar cerámica. Fuego y barro dieron origen a una tecnología ancestral que transformó para siempre la vida de este pueblo.

Gracias a las ollas y recipientes de cerámica fue posible desarrollar una gastronomía basada en la yuca, el ají, el piaraká y el casabe, alimentos de alto valor nutritivo que podían almacenarse durante largas travesías por los ríos y senderos amazónicos. La cerámica también permitió preparar plantas medicinales y ceremoniales como el yajé, fortaleciendo una cosmovisión compleja que conectaba a las personas con la selva, los espíritus y el universo.

Durante siglos, los Siekopaai administraron su propia energía. Utilizaban los recursos de la selva para construir viviendas, canoas, herramientas, tsio (huertos) y sistemas de conocimiento que garantizaban su autonomía. La energía provenía de la leña, del trabajo colectivo, de los ríos, de los conocimientos transmitidos entre generaciones y de una relación equilibrada con la naturaleza.

La segunda gran transición llegó con la colonización, pero se profundizó especialmente durante el siglo XX con las misiones evangelizadoras y el desarrollo petrolero. Motores fuera de borda, baterías, linternas, avionetas, carreteras y armas de fuego transformaron radicalmente la forma de vida de las comunidades. La movilidad se volvió dependiente de combustibles fósiles y muchas actividades tradicionales fueron reemplazadas por tecnologías externas que requerían de dinero para funcionar.

La tercera transición ocurrió con la llegada de los sistemas fotovoltaicos. Paradójicamente, los Siekopaai comenzaron a utilizar energía solar desde los años noventa, cuando gran parte del Ecuador aún desconocía esta tecnología. Los primeros paneles permitieron iluminar las viviendas y posteriormente alimentar pequeños equipos eléctricos. Fue una transición menos agresiva para el territorio, pero también abrió las puertas a nuevas influencias externas a través de la televisión, los medios de comunicación y los cambios culturales que acompañaron la electrificación.

Hoy vivimos una cuarta transición. Las comunidades cuentan con electricidad de la red nacional, combustibles fósiles, teléfonos inteligentes, internet y múltiples tecnologías modernas. Sin embargo, esta aparente mejora plantea una pregunta incómoda: ¿quién controla realmente la energía?

Los Siekopaai pasaron de manejar de manera autónoma los recursos energéticos que necesitaban para vivir a depender de sistemas externos por los que deben pagar constantemente. La gasolina, el gas y la electricidad tienen costos elevados, incluso superiores a los que se pagan en muchas ciudades del Ecuador. Esta situación resulta paradójica si se considera que el petróleo, el agua y otros recursos utilizados para generar energía provienen, en gran medida, de territorios indígenas, como es el caso de la nación Siekopaai.

La reflexión que surge de este proceso es profunda. Durante miles de años, los Siekopaai desarrollaron formas propias de producir, gestionar y utilizar la energía en armonía con su cultura y su territorio. En pocas décadas, esa autonomía fue reemplazada por una dependencia creciente de sistemas externos que exigen dinero, consumo y, muchas veces, una transformación acelerada de los modos de vida tradicionales.

Por ello, hablar hoy de transición energética en la Amazonía no debería limitarse a discutir nuevas tecnologías. También implica preguntarse cómo recuperar la autonomía, fortalecer los conocimientos ancestrales y construir modelos energéticos que cuenten con el Consentimiento Previo Libre e Informado, que respeten la cultura, la naturaleza y el derecho ( autonomía ) de los pueblos indígenas a decidir su propio futuro.

Todos estos temas fueron abordados en las tres sesiones que conformaron el módulo denominado Energía y Cerámica. A continuacion, compartimos los videos correspondientes a cada una de las tres sesiones:

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