La desintegración progresiva de la hacienda en los Andes ecuatorianos durante la reforma agraria (1960-70) permitió el acceso de las comunidades indígenas serranas a pequeños trozos de tierra. Sin embargo con el aumento progresivo de los miembros de las familias, dada la limitación para poder acceder a nuevas tierras, la migración ha sido la estrategia principal para acceder a recursos económicos que permitan completar los escasos ingresos que genera la actividad agrícola. Esto se ha traducido en una mayor vinculación con los espacios urbanos