AL IGUAL QUE OTROS GRUPOS INDÍGENAS, LOS OTOMÍES, O ÑÄHÑU,
1 NO OCUPAN UN TERRITORIO CONTINUO sino que se encuentran dispersos en
varios estados de la República mexicana: Estado de México, Querétaro,
Hidalgo, Puebla y Veracruz; en Tlaxcala se localiza el pueblo otomí de Ixtenco y en Guanajuato existen pueblos de origen otomí en los que su lengua casi ha desaparecido; el Distrito Federal registra también hablantes de otomí, debido a la migración.