Hace miles de años, los primeros pobladores de nuestras tierras tuvieron la difícil tarea
de adaptarse a la flora y la fauna que los rodeaba. Esa adaptación era necesaria para la
supervivencia. Tuvieron que aprender de cada uno de los elementos de la naturaleza para
poder vivir en armonía con ella.
Los conocimientos de nuestros pueblos se han heredado de generación en generación.
Los hijos heredaron de los padres, como los padres lo hicieron de los abuelos.
La comunidad mixteca de Buenavista es un pequeño pueblo que vive rodeado de
montañas. Su gente es amable, humilde y trabajadora. La mayoría se dedica a cultivar la
milpa y el café.
Es una lástima que las nuevas generaciones estén dejando de usar su lengua materna,
que poco a poco la estén olvidando. Tomando en cuenta esta problemática, escribí estos
textos en donde encontrarán breves narraciones que buscan retratar las creencias, las
costumbres y los conocimientos propios (cosmovisión) de la región de Santa María
Yucuhiti.