Por primera ocasión en nuestro país se realizó una Consulta dirigida a las mujeres indígenas, se
trató de un ejercicio de enorme importancia para las propias mujeres indígenas pues se basó en un
modelo que previó la realización de talleres comunitarios y/o micro regionales de difusión de los
derechos fundamentales de las mujeres, que fueron además concebidos como espacios de
construcción colectiva de autodiagnósticos participativos que permitieron además de dar voz a las
propias mujeres, recoger información muy valiosa, tanto por tratarse de información de primera
mano, como por su contenido, pues se logró recuperar las preocupaciones fundamentales de las
mujeres, así como construir un panorama amplio sobre la situación que guardan los derechos de
las mujeres indígenas en el país.