La Selva Tiene Rostro de Mujer

Por Pablo Yépez y Milena Piaguaje

Primeros días de un nuevo año, estamos bajo un sol limpio y radiante, nos acompaña un cielo impecablemente azul, estamos rodeados por sonidos de pájaros en un bosque húmedo tropical-amazónico a orillas del río Aguarico en la provincia de Sucumbíos, Ecuador. Caminamos por senderos que nos llevan al centro de la comunidad Siekopaai de Remolino, comuna integrada por unas pocas familias, ya que precisamente la Nación Siekopaai es una minoría de aproximadamente 1500 personas asentadas en la Amazonía ecuatoriana y peruana.



Esta “gran” Nación se enfrenta día a día a los terribles embates de un desarrollo basado en la economía global, la misma que arrasa tierra selvática y culturas para sembrar ahí monumentales infraestructuras de petróleo, minería y monocultivos de palma africana. Siekoya Remolino es una comunidad que ha decidido hacerle frente al avance de estas industrias, mediante una firme posición de defensa de su territorio y cultura, y lo hará ejerciendo su práctica ancestral y cultural que se basa en el uso racional de los recursos, conocimiento milenario que está en peligro de desaparecer.

En el centro de la comuna Remolino nos encontramos con gente colorida “Siekopaai”, gente muy amable y acogedora. Su lenguaje llega a nuestros oídos como un susurro armónico y añejo, y en ese momento nuestra mente nos dibuja lugares primigenios y paradisíacos. Hay pocos abuelos y adultos, la presencia de jóvenes es dominante, ellos, ellas, nos dan la bienvenida, nos presentan a los abuelos, y nos traducen lo que ellos nos dicen. Me alejo del grupo y encuentro un pequeño sendero que me lleva a una humilde casita de caña, en donde puedo ver a unas mujeres trabajando con tierra-arcilla, entretejiendo hileras de barro para crear unas lindas piezas. No puedo evitar hacer la pregunta obvia ¿qué están haciendo?, una joven que tiene su rostro adornado con unas pinturas y diseños hermosos, me dice: “hable con Yadira, ella es la que dirige este programa de cerámica ancestral.”

Yadira es una mujer joven, madre de dos hijos, Yoi y Jacob, y vive con su esposo Jonathan. Ella me dice que se define como respetuosa de la cultura Siekopaai, que es amiga de los animales y protectora del bosque, me dice que disfruta de vivir en este paraíso, como ella llama a su selva. Al pedirle que me ceda un espacio de su tiempo para entrevistarle, con una sonrisa amable me dice que sí.

Entrevistador: ¿Cómo te llamas?

Yadira: Yadira Ocoguaje.

E: ¿Qué significa Ocoguaje?

Y: Significa gente del agua, gente que vive a orillas del río y lagunas en la selva, tenemos nuestro propio diseño e historia de nuestro origen como grupo familiar.

E: La nacionalidad Siekopaai cuenta aproximadamente con 42 mil ha de territorio, una extensión pequeña comparada con el de otras nacionalidades indígenas de la Amazonía ecuatoriana. La directiva de la Nacionalidad Siekopaai del Ecuador-NASEPAI ha presentado la propuesta de sembrar palma africana a gran escala en el territorio, como un mecanismo de economía comunitaria y familiar ¿Qué opinas al respecto?

Y: En la asamblea general de la comunidad de Siekoya Remolino hemos decidido unánimemente todos los miembros de la comunidad, que no aceptaremos ni participaremos en esta iniciativa de palma africana, ni de otras relacionadas a petróleo, ya que nosotros tenemos otra visión, la misma que se basa en la conservación de nuestro territorio, nuestra selva, que es nuestra casa.

E: ¿Cuál es la extensión territorial de Siekoya Remolino, tienen un plan de manejo del territorio?

Y: Remolino tiene 22 mil ha, cada comunidad tiene su propio plan de vida y hay una zonificación de uso del suelo, cada familia tiene su tierra propia (100 ha) y ahí hacemos nuestra casa y nuestras chacras para sembrar nuestros alimentos, la gran mayoría de nuestro territorio está conformado por bosque primario, en ese bosque manejamos los recursos, y de ahí obtenemos los materiales para construir nuestra casa, nuestras canoas y nuestros alimentos, a través de la cacería de subsistencia.

E: ¿Aparte de los recursos que vienen de la selva, en Remolino se mantiene todavía el jardín, tsio o chacra?

Y: Las familias tenemos nuestra chacra en donde sembramos alimentos de ciclo corto: maíz, yuca, plátano, camote. Pero estas prácticas se están olvidando, sólo los abuelos(as) trabajan la chacra y diversifican los productos, los abuelos tienen ahí medicinas, tintes, plantas maestras, frutales, etc. Este es un tema importante, donde los jóvenes debemos procurar retomar estos conocimientos culturales que son muy importantes.

E: Yadira, supimos que fuiste reconocida por Conservación Internacional como una mujer líder por el emprendimiento de cerámica tradicional, ¿cómo sucedió esto y de qué se trata ese reconocimiento?

Y: La cerámica Siekopaai es una manifestación cultural importante y con características únicas y particulares. Ahora los jóvenes ven un producto de cerámica, por ejemplo una olla, y no saben su origen. No saben que para su fabricación se usan todos los recursos de la selva; la arcilla viene de las orillas y quebradas que tienen que estar en buen estado, para mezclar la arcilla usamos el árbol de yasó, para dar forma a las piezas usamos el árbol de wawe, así mismo las pinturas vienen de arcillas y plantas. A mí me enseñaron mi abuela y madre como moldear la arcilla, la cerámica es mi compañera y quiero compartir este saber con los jóvenes y niños, para que no se pierda esta tradición. Mis esfuerzos por mantener a la cerámica han sido reconocidos por algunas personas e instituciones, entre ellas CI, donde el reconocimiento consiste en la entrega de fondos que usaré para hacer talleres y prácticas sobre la cerámica.

E: ¿Qué vas a hacer para que no se pierda la elaboración de la cerámica?

Y: Me considero una gestora cultural y estoy decidida a practicar nuestra cultura con la finalidad de aportar en la conservación de nuestra selva y ancestralidad; para difundir este conocimiento estamos en contacto con las abuelas, practicando y produciendo piezas de cerámica, que hoy tienen una oportunidad para ser comercializadas. Que las mujeres podamos trabajar en la cerámica nos abre la oportunidad de generar recursos económicos, que los invertiremos en salud y educación familiar, y así aportamos para disminuir la presión sobre los recursos naturales. Con la finalidad de que otras mujeres se sumen a esta iniciativa hemos creado la Asociación Productiva de Mujeres KEÑAO, en este grupo aparte de trabajar en cerámica vamos a trabajar en otras actividades como artesanía, cocina tradicional, bioproductos, entre otras iniciativas.

E: ¿Un mensaje final?

Y: Les invito a todos para que vengan a nuestra comunidad, nosotros les recibiremos con alegría, les pido también que conozcan y apoyen con la compra de nuestros productos, ya que eso genera fondos para reactivar nuestra economía comunitaria, y sobre todo les invito a que nos apoyen difundiendo al mundo que la comunidad Siekoya Remolino dice SÍ a la conservación de nuestra selva, dice SÍ a la práctica de nuestra cultura. Deben saber todos que Remolino y la nación Siekopaai son un canto a la vida en todas sus manifestaciones, son un himno al amor, y que desde nuestra visión aportamos al mundo entero con la conservación de nuestra selva y cultura.

Al finalizar esta corta entrevista, por un momento me olvidé que en esta comunidad también existen otros actores que cumplen un rol importante en la conservación de la selva y la cultura.

Al escuchar con atención a Yadira el tiempo se detuvo, en ese segundo vi a un grupo de mujeres fuertes y autosuficientes caminando juntas en dirección a una comunidad que perdurará en el tiempo junto a su selva, adelante iban las abuelas cargadas de arcilla y plantas, abriendo el camino a esta nueva generación de mujeres…