La generación presente atestigua un cambio tecnológico acelerado y de alcances inimaginables. Este cambio es producto de la acumulación de innovaciones del siglo XX, las cuales han llevado al desarrollo de técnicas de automatización intensiva, como la inteligencia artificial, y a nuevas formas de interacción a través de Internet. El impacto que todos estos cambios podrían tener en los mercados laborales aún no está del todo claro para los expertos, y comprenderlo se ha convertido en una prioridad para los gobiernos, que buscan maximizar los beneficios de esta “revolución” mientras mitigan sus riesgos.