«La mujer ha sido objeto de discriminación, explotación y abusos tanto físicos como psicológicos desde los inicios de la humanidad, al menos desde los inicios de lo que conocemos como historia. La violencia contra la mujer tiene sus raíces en la discriminación, una de las causas de esta discriminación es culpa, entre otros factores, del estado. El estado y su inacción a la hora de garantizar la igualdad de oportunidades para ambos sexos en los ámbitos de la educación, la vivienda, la alimentación, el empleo etc.»