«Hace ya varias décadas, se viene documentando la existencia de desigualdades e inequidades en
salud resultantes de los procesos sociales construidos en torno a las diferencias raciales y étnicas.
Fenómenos como el racismo, la discriminación, la xenofobia y otras formas de intolerancia, se
hallan presentes en numerosos conflictos contemporáneos, repercutiendo en la situación de
salud así como en el goce efectivo de los derechos humanos en las poblaciones. En este escenario, los grupos poblacionales habitualmente denominados como “indígenas” en
términos raciales y/o étnicos, no constituyen la excepción»