Ademas de la necesidad de disponer de fuentes de información que contengan datos confiable, los pueblos indígenas y afrodescendientes han empezado a demandar que los datos reflejen sus realidades mediante indicadores que sean culturalmente pertinentes y accesibles para sus organizaciones, y que se den las condiciones para ejercer el derecho a recibir una capacitación adecuada que les permita participar en los procesos censales y procesar la información por sí mismos, en función de sus propios intereses comunitarios.