A nivel mundial, el año 2020 ha estado marcado por una grave crisis sanitaria y económica y por una gran incertidumbre derivada de la dinámica y evolución desconocidas de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Como resultado, se espera que 2020 produzca la mayor contracción del PIB desde 1946, con una caída generalizada de la actividad económica tanto en las economías desarrolladas como en desarrollo. Donde el PIB no se ha contraído completamente, como en China, su crecimiento se ha desacelerado considerablemente.