El 2024 se cumplen 15 años desde que Equitable Origin (EO) dio inició a su vida institucional para trabajar junto a los pueblos indígenas, asegurando que el desarrollo energético en sus territorios se dé bajo los más altos estándares sociales y ambientales. Si bien el trabajo de los miembros fundadores de EO se remonta a más de 40 años de defensa de los derechos y territorios indígenas, fue hace 15 cuando se pudo materializar una herramienta visionaria que sentaría la base para las futuras generaciones de una organización que ya ha dejado una huella importante, como las de las dantas, guatusas y jaguares que recorren decididamente por la cuenca amazónica.
Es así como el encuentro en México fue más que una sesión de planificación estratégica, sino también un hito en la ruta que EO viene recorriendo hace 15 años. La reunión en México fue el primer encuentro con el nuevo director ejecutivo, Jason Switzler. Jason llega a EO para tomar la posta que dejó Soledad Mills trás 11 años como directora ejecutiva, logrando establecer el estándar EO 100 como una referencia dentro del mercado de certificaciones energéticas y el desarrollo colaborativo del Centro de Fortalecimiento de los Derechos Indígenas (CEFO) junto a la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), uno de los aliados principales de EO. Así como a Jason, el equipo de EO dio la bienvenida a Deborah David, nueva directora de operaciones, quién dará una estructura ejecutiva a la organización y dirigirá las actividades fortaleciendo los recursos humanos de EO.
Durante los 4 días de reuniones se expuso detalles de las áreas operativas de EO, como el CPLI 360, Certificación Energética y el Centro de Fortalecimiento de los Derechos Indígenas. En este contexto, se analizó en detalle el avance del CEFO como una herramienta con gran potencial para ser la caja de resonancia de la agenda indígena amazónica y latinoamericana hacia el mundo, además de ser un soporte técnico para argumentar las propuestas políticas de los Pueblos Indígenas nacidas en sus territorios. Asimismo, se resaltó esto último como el punto de encuentro entre el trabajo de certificación energética que viene realizando EO en Canadá y EE.UU, con el trabajo con los pueblos indígenas de Ecuador, Perú y México
Por otra parte, el encuentro del equipo de EO se vio fortalecido por la presencia de uno de los fundadores de EO, David Poritz, quien explicó el nacimiento de la organización y la motivación principal para su trabajo por la defensa de los derechos de las poblaciones indígenas. Fue por el año 2001, en el marco del juicio en contra de la empresa petrolera Texaco, luego de uno de los manejos ambientales más irresponsables en la historia de la humanidad. Pablo Yépez, director de asuntos socioambientales y otro de los pilares históricos de la organización, también pudo compartir su experiencia de más de 30 años trabajando en territorios amazónicos para asegurar la soberanía y autonomía de los pueblos indígenas que habitan este importante ecosistema. Ambas presentaciones ayudaron a los nuevos miembros del equipo a incorporarse de una manera orgánica a una organización que viene trabajando desde el territorio junto a las organizaciones indígenas, comprometidos con hacer de la amazonía un lugar sano, seguro y próspero para las generaciones venideras.
“Si no se puede medir, no se puede mejorar” fue una de las frases que resonaron en el encuentro. Y es que el problema de la vulneración de derechos por parte de las transnacionales que se da de manera sistemática en países en vías de desarrollo como Ecuador, Perú, México, Nigeria, Indonesia, entre otros, fueron uno de los motivos para buscar otros “Modelos que estaban ayudando mucho al mundo, como por ejemplo las certificaciones en agricultura, en gas, en petróleo, que vendría a ser como mecanismos de medición para garantizar el adecuado proceder de las empresas” explicó Poritz. Hoy, casi 15 años después, EO puede medir los resultados tangibles de esta decisión al haberse convertido en una organización sin fines de lucro que certifica cerca del 15% del gas producido en los EE.UU y Canadá.
A su turno, el gerente de programas de Latinoamérica, Joaquin Wray, explicó el trabajo articulado que se desarrolla entre Perú, Ecuador y México con la estrategía de conectividad que se viene desplegando desde el año 2022 para acercar al CEFO Indígena a los territorios que no pueden acceder a importantes recursos por no tener una conexión estable a Internet. “Esta estrategia se complementa con el trabajo que viene realizando todo el equipo para crear contenidos desde el territorio con particular énfasis en los jóvenes y mujeres indígenas. Contenidos que son creados cada vez más por nuestros colegas indígenas”. Asimismo, Wray resaltó la importancia para los próximos 5 años que tiene el fortalecimiento de la economía indígena, conectando a lo largo de su presentación a los objetivos del Centro de Fortalecimiento de Derechos Indígenas (CEFO) con la misión y esencia de EO y el componente de certificación.
Desde Perú, se hizo hincapié en la relación que se tienen con las organizaciones indígenas de base que integran a la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (AIDESEP), la organización más grande de la Amazonía peruana, como por ejemplo CODEPISAM (San Martín), ORPIO (Loreto) y ORAU (En Ucayali).El equipo de comunicaciones liderado por Segundo Chuquipiondo y Abel Apaza, resaltó la importancia que tiene el fortalecimiento de la estrategia de acompañamiento a las organizaciones aliadas para poder llegar a sus territorios y fortalecer sus procesos organizativos.
“El territorio es una extensión de la vida para los pueblos y nacionalidades indígenas” explicó Emilio Pallares, coordinador del CEFO para Latinoamérica, hablando de la relación entre la conservación y los territorios indígenas, un tema muchas veces visto como controversial. Agregó, que tras la conectividad, las comunidades tienen la oportunidad de seguir protegiendo sus territorios ante las amenazas de una forma más segura y de reporte inmediato. De hecho, esta es la siguiente línea estratégica que el CEFO tiene planeado apoyar en los próximos años: el monitoreo territorial liderado por indígenas.
Bryan Arizmendi, el nuevo coordinador de programa para México y especialista en mapeo territorial, también explicó el trabajo que viene desarrollando con las comunidades mayas amenazadas por la construcción del Megaproyecto ferroviario en la Península de Yucatán, justificando la importancia de tener una visión espacial del territorio para poder defenderlo. Una visión que tiene que complementar herramientas tecnológicas como la conectividad y el uso de drones, dijo.
Finalmente, EO no sería nada sin sus aliados y al final de las sesiones se logró concretar un encuentro con de los principales aliados estratégicos de Equitable Origin en México: El Laboratorio Popular de Medios Libres y RITA (Red Indígena de Turismo de México Asociación Civil). Ambos expusieron brevemente sobre su intervención en territorio y visión del desarrollo de las comunidades donde operan conjuntamente con el equipo de EO.
Todos estos aportes quedaron plasmados en líneas de acción concretas para los próximos 90 días de trabajo para poder cerrar el año 2023 con un equipo fortalecido y concentrado en el rumbo que EO comenzará a transitar en los próximos 5 años. Un recorrido que comenzó hace 15 años y que ahora, más que nunca, necesita de pies frescos para continuar en la misión de lograr que los territorios indígenas tengan las mismas oportunidades para construir un mundo más equitativo.