El ejercicio del derecho indígena al autogobierno y autodeterminación de la Gran Nación Kichwa de Pastaza – Ecuador

La minga es la institución comunitaria símbolo de trabajo, unidad y solidaridad. Es un evento festivo que se  realiza con mucho entusiasmo y alegría. Su alcance y dimensión se concibe comprendiendo el sentir colectivo que caracteriza a los runas kichwas en la construcción conjunta del camino por donde transitan y conviven sus habitantes. 

Visto de esta manera, la minga es uno de los soportes para la construcción del Sumak Kawsay (buen vivir), la minga está viva en las comunidades kichwas de la Amazonía, se manifiesta en el seno del kawsak sacha (selva viviente), actividad sana y armónica, en la medida que su territorio ofrezca las condiciones necesarias para albergar la vida, para construir buenas relaciones sociales y para hacer una buena cacería y pesca, pero también para sembrar y cosechar buenos frutos.  

En este contexto, la organización Pastaza Kikin Kichwa Runakuna (PAKKIRU), y sus habitantes estamos decididos a mantener viva la tradiciónes culturales, a gritar al mundo que aún existimos y que somos dueños de nuestros territorios, de nuestra historia, y de una forma cósmica de coexistir con la pachamama, hemos emprendido que la gran minga del allpamanta, kawsaytamta hatarishun (por la tierra y por la vida, levantémonos), para autolinderar,  cuidar, proteger y salvar nuestro territorio de las formas de extracción de recursos naturales que agobian la vida armónica de los runas del Antisuyu. 

El 12 de octubre del 2020, al son de tambores, wayusa y chicha, con la fuerza de los líderes y lideresas comunitarios, jóvenes, niños, desde la comunidad ancestral de Shiwakucha (filial de ACIA-PAKKIRU), hemos vuelto a darle sentido a nuestra historia, declarando a esta fecha el día de la resistencia de los pueblos del Abya Yala. Día en el que arrancamos la gran minga, como símbolo de nuestra resistencia a los procesos de colonialismo y, a los fallidos planes y programas de gobiernos de turno que tergiversan la visión del sumak kawsay, cuya consecuencia es la muerte lánguida de nuestra allpamama, lo cual, hiere, enferma y violenta los derechos humanos de sus habitantes.  

Por eso, la gran minga de PAKKIRU, es la continuidad de la gran marcha histórica de la Organización de Pueblos Indígenas de Pastaza OPIP (actual PAKKIRU) del año 1992, marcha que se movilizó desde las entrañas de la Amazonía hasta la ciudad de Quito, donde se logró titular globalmente un millón ciento veinticinco mil hectáreas de los territorios ancestrales de Pastaza. 

En este trajinar, muchos líderes, hombres y mujeres kichwas de Pastaza, han dejado de existir, pero viven en la memoria de sus hijos, animando la lucha social. Hoy ha tocado a los jóvenes demarcar su territorio, ellos son los nuevos pilares de la lucha indígena que, siguiendo el ejemplo de sus padres y abuelos, con hacha y machete han decidido delimitar su territorio. Pasaron 28 años desde la marcha del 92, hasta que la nueva juventud, cargada de respuestas y reivindicaciones a las autoridades de turno, han decidido proteger su allpa mama

De esta manera, la marcha de la OPIP/1992 y, la gran minga de PAKKIRU/2020, son acciones de libre determinación de los pueblos kichwas de Pastaza en su proceso de autogobierno comunitario. En este territorio coexistimos libremente más de veinte mil habitantes, organizados en 13 pueblos, 3 comunas y 161 comunidades. Hoy queda la tarea de insertar en los procesos de aprendizaje de niños y jóvenes la Educación Bilingüe, para que ellos sientan, cuiden y protejan su territorio y desarrollen libremente la lengua y la cultura de nuestro Pueblo.

El autogobierno comunitario salvará el kawsak sacha 

y construirá el camino del sumak kawsay de los pueblos. 

Escrito por: Claudio Calapucha Andy