La leyeNda más aNtigua de la tradicióN zapoteca del istmo de
tehuantepec cuenta la historia de los antepasados, los binnigulaza. Los “padres de la raza”, como también se les conoce, fueron elegidos por los dioses y eran unos hombres gigantes: nacieron de
las nubes o descendieron de las raíces de los árboles, y además de ser
guerreros y sabios, tenían la capacidad de convertirse en animales. Se
dice que los binnigulaza no fueron derrotados por los españoles, pues,
al son de la música y al ritmo de la danza, se dispersaron y se llevaron con ellos la tradición.