Los dos procesos que marcan contemporáneamente la configuración básica de la economía y sociedad ecuatoriana son el crecimiento urbano industrial (qué tiene como contrapartida la modernización agraria) y la intensificación del proceso colonizador, generado por los cambios ocurridos en la economía exportadora. En suma, el proceso de modernización de la economía y sociedad nacional les comprende tres aspectos básicos: en primer lugar, el impulso a la industrialización sustitutiva de las importaciones manufactureras; en segundo lugar, la aplicación de la reforma agraria en el campo (en los sectores de ocupación productiva tradicional); y en tercer lugar, el desarrollo del proceso colonizador en las zonas no integradas aun al movimiento expansivo del mercado interno (zonas de colonización).